domingo, 26 de octubre de 2014

Características del género lírico

Empleo intensivo de la función poética: Se emplean en un elevado número las figuras estilísticas. El poeta desea provocar determinados efectos en el lector (sorpresa, emoción, provocación, etc.) y explora las posibilidades que la lengua le permite.
Presencia de la función expresiva: En la lírica se manifiestan los sentimientos, visiones y emociones del autor. Se convierte así en el vehículo de transmisión de la intimidad, de las experiencias más personales y subjetivas, a través de la evocación, la alusión y la connotación.
Uso de palabras con valor connotativo: El poeta selecciona palabras con valor evocador y sugerente que transportan al lector a otros mundos: la infancia, la imaginación, la fantasía…
Concentración y brevedad: El poema se centra en un sentimiento, en una emoción o en un asunto concreto; se intenta evitar la dispersión temática.
Escasa presencia de elementos narrativos: Consecuencia de lo anterior. Las alusiones al espacio y al tiempo (si aparecen) son un mero soporte del poema o poseen valores simbólicos.
Uso mayoritario del verso: Sin ser exclusivo de la lírica (también existen textos narrativos en verso) ni ser la única posibilidad (hay muestras de lírica en prosa) normalmente el género lírico utiliza el verso como cauce expresivo. El empleo de la versificación se justifica por la sonoridad que otorga al texto, por el esfuerzo de  condensación que exige al poeta y por su capacidad para estilizar el mensaje.
Ritmo y musicalidad: Se consigue mediante la repetición de sonidos, la distribución de sílabas, pausas y acentos, las secuencias sonoras o sintácticas, etc. En un principio la lírica nación asociada al ritmo y a la música para ser recitada y cantada, incluso acompañada de instrumentos musicales – lírica procede de lira, nombre de un instrumento musical -. Poseía, pues, una clara vocación oral.
Para lograr el ritmo de un poema es importante la distribución de los acentos. Para analizar los acentos hay que prestar especial atención a las voces tónicas, lleven o no tilde.
Variedad de temas, formas y tonos: En la lírica caben los temas más diversos (poemas de amor, de dolor, de soledad…), formas muy dispares (del verso estrófico al verso libre) y gran variedad de tonos (irónico, satírico, reflexivo, comprometido, filosófico, cívico…).


viernes, 3 de octubre de 2014

Para empezar a leer Matilda, de Road Dahl, pincha en la  imagen



Para empezar a leer Las Brujas, de Road Dahl, pincha en la imagen.


Para acceder a la guía de lectura pincha aquí
Hoy vamos a leer este relato de Road Dahl. Pertenece a su obra Relatos de lo inesperado. 
Pincha en la portada del libro



Caperucita roja y el lobo, de Road Dahl

Pincha en la imagen, escucha atentamente y contesta a las siguientes preguntas:




  1. ¿A qué hora del día le entró hambre al lobo?
  2. ¿Cómo era la abuela de Caperucita?
  3. ¿Cómo llamaba el lobo al bosque? ¿Por qué?
  4. ¿Qué excusa le pone el lobo cuando Caperucita le dice que tiene los ojos muy grandes?
  5. ¿Qué hizo Caperucita cuando el lobo quiso comérsela?
  6. ¿Cómo termina la historia?
  7. ¿Qué diferencias encuentras con el cuento que ya conoces de Caperucita?

La Cenicienta de Road Dahl

Ve y escucha la narración de la Cenicienta de Road Dahl y contesta en tu cuaderno las siguientes preguntas


Preguntas

  1. ¿Qué notas de especial en el acento del narrador?
  2. ¿Por qué protesta la Cenicienta cuando se encuentra con su hada madrina?
  3. ¿Qué le pide al hada?
  4. ¿Con qué prenda huye la Cenicienta?
  5. ¿Qué hizo la hermanastra de Cenicienta con el zapato?
  6. ¿Qué piensas de lo que hizo el príncipe con las hermanastras?
  7. ¿Qué pensó Cenicienta cuando vio lo que había hecho el príncipe?
  8. ¿Qué le pide finalmente la Cenicienta al hada madrina?
  9. ¿Qué piensas del desenlace del cuento?
  10. ¿Qué diferencias encuentras con el cuento de Cenicienta que conoces?

miércoles, 12 de febrero de 2014

Valores de QUE

Resulta especialmente útil recordar todos los valores que las palabras que/qué desempeñan en nuestro idioma

QUE pronombre relativo. Ofrece dos posibilidades

1.    Cuando posee antecedente. En este caso, se puede sustituir por el cual, la cual… Introduce una subordinada adjetiva. El libro que me prestaste es interesantísimo. El que desempeña una función dentro de la subordinada (en el caso analizado, que es el CD del verbo prestaste)

2.    Cuando no posee antecedente. Introduce una subordinada sustantiva. Dales este recado a los que yo te indique (Sub. sustantiva de CI)

QUE conjunción

1.    Introduce subordinadas sustantivas (Me agrada que vengas conmigo, sustantiva de sujeto; Creo que ya me he enterado, sustantiva de CD; Confío en que regreses pronto, sustantiva de C. Reg.; Estoy segura de que vendrá, sustantiva de C. Adj.; etc.). en estos casos, que funciona simplemente como nexo.

2.    Introduce subordinadas adverbiales (a veces va antecedido por alguna preposición). Te lo dije para que me ayudaras (adverbial final). Una variante es el que correlativo de tan, tanto (en las oraciones consecutivas) o de más, menos… (en las comparativas): Esperó tanto que se le pasó el plazo (adverbial consecutiva).

3.    En determinadas frases hechas, que funciona como conjunción coordinante copulativa: Erre que erre; dale que dale.

QUÉ pronombre interrogativo o exclamativo. Puede aparecer tanto en oraciones simples (¿Qué has leído este verano? ¡Por qué no te callas!) como en oraciones subordinadas sustantivas. No sé qué me contó (sustantiva de complemento directo). Hay que recordar que estos qué pueden aparecer en interrogativas directas (¿Qué vas diciendo de mí por ahí?) o indirectas (Me gustaría saber qué vas diciendo de mí por ahí).

QUÉ adverbio. Qué lista eres. Qué bonita está la playa hoy. Lo reconocemos porque antecede a un adjetivo y se puede conmutar por otros adverbios (Eres muy lista)

QUÉ determinante exclamativo o interrogativo: ¿Qué hora es? ¡Qué película más interesante hemos visto! en este caso, precede a un sustantivo y se puede conmutar por otros determinantes (Hemos visto una película).

Valores de SE

            El pronombre personal se es una de las palabras españolas más complejas, puesto que funcionan de modo diferente según el contexto en el que aparezca. Además, la forma se coincide con las formas homónimas (es decir, que suenan igual) de los verbos ser y saber de la que se diferencia por el empleo de la tilde diacrítica: No sé cómo te llamas

Detallamos a continuación sus principales valores:

 1. SE pronombre personal de 3ª persona (singular o plural), sustituto de le/les: Envió un regalo a sus abuelos./ Se lo envió. En este caso el pronombre es el núcleo de un complemento indirecto.

2. SE reflexivo. Se utiliza en estructuras reflexivas de 3ª persona (singular o plural) en las que el sujeto realizan la acción verbal y al mismo tiempo la recibe: Juan se pina (a sí mismo), ellas se maquillan (a sí mismas).

            El pronombre se funciona como CD cuando en la oración no existe ningún sintagma nominal susceptible de realizar dicha función. En caso contrario, el pronombre actúa como un CI: Eva se (CI) lava las manos (CD)/ Eva se (CD) lava

3. SE pseudorreflexivo. Sintácticamente es igual al reflexivo. Se diferencia semánticamente, ya que el sujeto no realiza la acción: Juan se hizo una casa (equivale a Juan contrató a alguien para que le hiciese una casa)

4. SE recíproco. Se emplea cuando la acción se realiza mutuamente entre los componentes del sujeto: Eva e Inés se entregaron sus regalos. Al igual que el se reflexivo, puede ser directo o indirecto, en circunstancias similares.

 5. SE pasivo reflejo. Se trata de una mezcla entre oraciones pasivas (ya que se construyen con sujeto paciente) y activas (el verbo no es pasivo, sino activo). La pasividad se marca con la presencia de se: Se venden melones.

 6. SE impersonal. Aparece en determinadas oraciones unimembres que carecen de sujeto gramatical. Se atenderá a los pacientes en la consulta 3

 Tanto en este caso como en el anterior, la forma se funciona como una marca encubridora del agente (sujeto)

 7. Se seudorreflexivo (verbos pronominales): En ocasiones, los verbos, al conjugarse, necesitan de la presencia de un pronombre personal: Su hermana se alegró mucho de tu ascenso (verbo alegrarse); Tus amigos se avergonzaron de su rencoroso comportamiento.

8. Una variante es el se enfático o dativo ético: un elemento de carácter estilístico o expresivo que puede suprimirse sin que la oración pierda sentido: Juan se tomó un refresco



                                                                VALORES DE SE
Como pronombre personal
Como morfema verbal
Sustituto de le
Reflexivo o pseudo-reflexivo
Recíproco
Marca de impersonalidad
Marca de pasiva refleja
Pronominal